19 octubre, 2010
18 octubre, 2010
“No son los eventuales muertos futuros el test de la democratización para el brazo político de ETA. Son los pasados. Es la rectificación moral sobre la complicidad de la llamada izquierda abertzale con los centenares de asesinados apilados sobre nuestra democracia, los muertos del silencio. Sin ella, no hay nada."
Publicado por
Santiago González
en
8:26 a. m.
316
comentarios
17 octubre, 2010
"Arnaldo Otegi es un hombre que ha hecho un discurso por la paz, por abrir una etapa política distinta en Euskadi"
R.-Usted me plantea una hipótesis para mí imposible, o altamente improbable por cuanto ETA ha anunciado el cese de sus acciones armadas, pero no quiero eludir la pregunta. Si tales hechos sucedieran, la izquierda abertzale, en virtud de su propia reflexión y de los compromisos adquiridos con la comunidad internacional y en aplicación de los Principios Mitchell, se opondría a tales hechos."
Publicado por
Santiago González
en
9:14 a. m.
147
comentarios
16 octubre, 2010
Liz Taylor y Monty Clift
Había nacido en Omaha (Nebraska), que era también la localidad natal de Marlon Brando. En 1952, los dos paisanos fueron nominados para el Oscar por sus trabajos en Un tranvía llamado Deseo y Un lugar en el sol. Clift le llevaba una nominación de ventaja al haber obtenido tres años antes su primera nominación por Los ángeles perdidos, de Fred Zinnemann, pero Brando tenía aquella camiseta. Omaha fue en los años 50 la denominación de origen de los sueños eróticos de todas las jovencitas de la época y de las que vinieron después. Cara y cruz. El brutal Stan Kowalski y el delicado sensible, frágil, atormentado, inconformista, vulnerable y rebelde Montgomery Clift, el más poético y metódico de todos los actores del método.
Extraordinariamente puntilloso y muy trabajador, dejó tras de sí una carrera corta, 17 películas, a las que aportó un trabajo interpretativo de altísima calidad. Llegó a ocupar durante una noche una celda en el corredor de la muerte de San Quintín para imbuirse de la atmósfera e interpretar a su personaje de Un lugar en el sol, rodaje durante el que conoció a una jovencísima Elizabeth Taylor, que tenía entonces 17 años. Con ella hizo otras tres películas, De repente, el último verano, De aquí a la eternidad y El árbol de la vida y una relación especial que duró toda su vida.
Era homosexual, pero no a dedicación completa. El primer matrimonio de Liz, «la mujer ideal», en su opinión, con el heredero de la cadena hotelera Hilton, le costó un disgusto notable. Alguno de sus biógrafos sostiene que no discriminaba por razón de sexo a sus compañías de cama, aunque su productora, la Paramount, le montaba noviazgos y romances con mujeres que le acompañaban en los actos sociales. Wilder lo había contratado para el papel de Joe Gillis en El crepúsculo de los dioses, pero él abandonó antes de empezar el rodaje, argumentando que no sería creíble en una relación con una mujer tan mayor. Lo cierto, al parecer, es que él vivía entonces con la cantante Libby Holman, catorce años mayor que él y que algunos aspectos de la historia le resultaban insoportablemente descriptivos.
El 12 de mayo de 1956, tras una fiesta en casa de Liz Taylor, embistió con su coche un poste de teléfonos y se desfiguró la cara con el cristal del parabrisas. Salvó la vida gracias a la rápida intervención de Liz Taylor y Rock Hudson para sacarlo del coche.
Aunque nadie podría decir que hasta esa fecha fuese la alegría de la huerta, cabe el tópico para decir que nunca volvió a ser el mismo. Su carácter se hizo más sombrío y se dio al alcohol y a los estupefacientes con el tesón que sólo puede tener un actor del método interpretando un personaje maldito. Fue el suyo el suicidio más largo que se ha visto en el mundo del cine. Su secretario y último amante, Lorenzo James, lo encontró muerto en su cama el 23 de julio de 1966. Tenía 45 años.
Publicado por
Santiago González
en
7:00 a. m.
149
comentarios
Etiquetas: Tres son multitud
15 octubre, 2010
Publicado por
Santiago González
en
6:13 a. m.
203
comentarios
14 octubre, 2010

"Nunca hemos dedicado tanto tiempo a contar una buena noticia".
Publicado por
Santiago González
en
9:39 a. m.
203
comentarios
13 octubre, 2010
"¡Perdiz escabechada, foie gras, jamón en dulce!". Las frases de aquella Navidad de Berlanga o de Azcona, porque a estas alturas tanto da, resumen, mejor que consiguiera hacerlo cualquier novela, la posguerra española: el humor de color del betún, cruel en ocasiones, compasivo otras, nacido de la picaresca, con ecos de Valle-Inclán, pero también de Arniches, perfecto para dibujar esa época en la que había asientos reservados para los mutilados de guerra. "¡Vamos a comer a la moderna, como los americanos!". Frases pronunciadas por el cuñado inocentón de Plácido, que repetimos a modo de oración y homenaje una vez que escuchamos en la radio que Manuel, Manolo, Manolito Alexandre acaba de morir. Lo hacemos imitando su célebre vibrato, aquel tembleque que le hizo célebre, tanto como la dulzura de sus ojos redondos. Parece que lo estamos viendo en su papel de cojo de posguerra, brincando por un barranco, cargado con una cesta de Navidad que contiene la felicidad del pobre, la de Carpanta, la que llena la barriga: "¡perdiz escabechada, foie gras, jamón en dulce!"
Lepe.-Una nochebuena sin besugo no es nochebuena.
Alexandre.-Déjese de besugo. Perdiz escabechada, foie gras, jamón en dulce. Hoy vamos a comer cosas modernas, como los americanos. ¡Ay, Paquito, cómo te vas a poner de turrón!
Lepe.-Que no, que yo quiero besugo.
Alexandre.-Lo que pasa es que usted no está acostumbrada a comer bien. ¿O es que usted cree que los ricos comen besugo?
Lepe.-Que no, que a mí no me gustan las latas. ¡Que dan escorbuto!Adiós, Manolo. Muchas gracias por todas esas películas y todos esos buenos ratos.
Publicado por
Santiago González
en
8:47 a. m.
259
comentarios
12 octubre, 2010
"Zapatero nunca dará un dedazo, como el que dio Aznar con Rajoy"
"En una entrevista televisiva, y preguntada sobre si se ve ella como la sucesora de Zapatero, Chacón ha reiterado que es decisión del presidente, aunque ha destacado que España ya está preparada para tener una mujer al frente del Ejecutivo."
-Por un Lama de dos años,
-por una gallina con Eusko-label,
-por Pimpinela,
-por Aitana Sánchez Gijón,
-por Chencho, el niño perdido,
-por Astaroth,
-por la Charanga del Tío Honorio,
-por don Santiago Bernabeu,
-por Gracita Morales,
-por Recaredo y Suintila,
-por Simón y Garfunkel,
-por Ramón y Cajal,
-por la cabra, la cabra, la puta de la cabra, la madre que la parió...
Y un largo etcétera. Ya puestos...
Publicado por
Santiago González
en
8:31 a. m.
229
comentarios
11 octubre, 2010
Publicado por
Santiago González
en
6:00 a. m.
237
comentarios
10 octubre, 2010
"ayer recordaba que siempre espero de mis asesores que me digan lo que piensan y me digan la verdad, pues bien me han dicho que el otro día no estuve acertado y a la vista de la utilización que están haciendo algunos, sobre todo los adversarios, probablemente lleven razón".
"Zapatero nunca dará un 'dedazo' como el que dio Aznar con Rajoy"
Mano de santo, oigan, aunque ahora trate de resarcirse Guerra con pellizcos de monja en plan 'señorita Trini'. Pero yendo a la sustancia del asunto, sólo hay una cosa a la que en la Casa del Pueblo se tema más que a la verdad y es a la posibilidad de que ésta beneficie a la derecha.
Publicado por
Santiago González
en
7:49 a. m.
258
comentarios
09 octubre, 2010

Melanie ha sentado la cabeza
Antonio Domínguez Banderas era un chico de Málaga que se fue a Madrid antes de cumplir los veinte, por ver si en la capital de la gloria, la movida y los bandos del alcalde Tierno había alguna oportunidad para él. Allí conoció a Almodóvar, que le dio un papel en su segunda película, Laberinto de pasiones. No podía imaginar entonces que acabaría casándose con una estrella que diez años antes ya había trabajado con Arthur Penn y que en aquellos momentos se había revelado como una bomba sexual gracias, sobre todo a Doble cuerpo, de Brian de Palma, y Algo salvaje, de Jonathan Demme.
Melanie Griffith, hija de un publicista y una modelo llamada Tippi Hedren, fue descubierta para el cine por Alfred Hitchcock cuando éste buscaba desesperadamente una sustituta de su añorada Grace Kelly, que había dejado el oficio para hacerse princesa de un país de juguete junto al Mediterráneo.
La niña, que tenía seis años cuando su madre debutó en Los pájaros con un personaje al que Hitchcock llamó Melanie para motivarla, fue creciendo en el ambiente cinematográfico y al cumplir los 18 participó en sus dos primeras películas importantes: La noche se mueve y Con el agua al cuello, dos thrillers con Gene Hackman y Paul Newman en sus papeles protagonistas. Vivió un matrimonio recurrente como las fiebres tercianas, con un actorcillo improbable llamado Don Johnson, que tuvo lo mejor de su carrera en el papel del hortera Sonny Crockett en la serie Corrupción en Miami. Tras su primer divorcio de Johnson, se casó con Steven Bauer (né Esteban Echevarría), un actor cubano de Miami del que se divorció para volver a casarse con su primer marido mientras rodaba con él Un lugar llamado Paraíso y del que volvió a divorciarse cuando se encontró con Banderas en el rodaje de Two much, la aventura americana de Fernando Trueba.
Han pasado quince años desde entonces y varias películas, sin que Melanie haya vuelto a distraerse. Quizá como prueba de estabilidad, se hizo tatuar un corazón que circunscribe el nombre «Antonio» escrito con letra gótica en el brazo derecho. Aunque el acercamiento estético a una mujer que se graba un tatuaje con el nombre de su hombre en el hombro —perdonen la aliteración— da un poco de repelús, al menos a quienes nos educamos en los westerns de vaqueros y cuatreros que acostumbraban a marcar y remarcar las reses con el hierro de su rancho, Melanie no es Angelina Jolie, una letraherida con un cuerpo que se le queda pequeño para los centenares de citas literarias que conforman su universo íntimo.
Ese corazón y ese «Antonio» constituyen una declaración de principios a flor de piel, la señal cierta de que Melanie Griffith ha pasado a creer en la vida perdurable. En justa compensación, Antonio Banderas lleva quince años creyendo en la resurrección de la carne, amén.
Publicado por
Santiago González
en
7:00 a. m.
209
comentarios
Etiquetas: Tres son multitud
08 octubre, 2010
Publicado por
Santiago González
en
6:05 a. m.
240
comentarios
07 octubre, 2010
Es curioso que estas pequeñas, inocentes supercherías pasen tan desapercibidas en un país en el que se dedicaron centenares de artículos y columnas al famoso pavo de muestra de George W. Bush.
Publicado por
Santiago González
en
8:05 a. m.
245
comentarios
06 octubre, 2010
"El aparato podría anunciar que toda la estrategia estaba minuciosamente calculada por el jefe. Él sabía que el alcalde era su hombre, pero le faltaba un hervor. La municipalidad es una gran escuela teórica para la forja de líderes, pero hay que complementarla con prácticas que aporten un adecuado nivel de conocimiento público al candidato. Por eso propuso las primarias. Trini no era en realidad una contrincante, sino una ‘sparring’."
"Quien gana es el mejor, quien gana se lo merece. Tomás Gómez sabe que va a tener el partido unido como una piña, hoy mucho más que si no hubiera habido primarias, porque la fuerza y la legitimidad que da el respaldo de los militantes con una altísima participación es una fuerza imparable."
Gómez se lo ha currado durante sus tres años en la Secretaría General del PSM. Trini era una paracaidista, que ya había desertado de su cargo de concejal sin completar el mandato, después de haber perdido las municipales de 2003. A propósito de esto, ¿por qué los periodistas seguimos haciendo cábalas sobre si Trini Puede irá de segunda en la lista de Gómez. ¿Dimitir como ministra para pasar una legislatura como número dos del grupo socialista en la Asamblea de Madrid? Quite, quite.
Publicado por
Santiago González
en
8:32 a. m.
200
comentarios
05 octubre, 2010
Publicado por
Santiago González
en
7:17 a. m.
177
comentarios
04 octubre, 2010
"Una vez puesta en marcha la maquinaria de las tonterías, ésta se revela como autónoma y su funcionamiento es imparable por agentes externos".
Gane quien gane...¿cuánto se apuestan a que dirán esa cursilada de "Ha ganado la democracia"?
Publicado por
Santiago González
en
7:58 a. m.
255
comentarios
03 octubre, 2010
Publicado por
Santiago González
en
8:58 a. m.
230
comentarios
02 octubre, 2010

Amores moluscos
El arcipreste de Hita recogió en el Libro de Buen Amor unas cuantas historias amorosas. Hay amores frutales, como el de don Melón y doña Endrina, a pesar de la desmesura comparativa. Hay también amores batracios, como el de don Sapo y doña Rana, aunque el autor los propone como ejemplo de amores engañosos. No hay, sin embargo en todo el libro, una historia de amores moluscos, de don Caracol y doña Ostra, pongamos por caso, qué digo una historia de amor, ni siquiera un ligue urgente, un aquí te pillo aquí te mato a la hora de cerrar las discotecas.
Estamos ante un olvido injustificable, un desprecio a la tradición. Los caracoles y las ostras son conocidos desde hace mucho. Unos y otras se consumían en la antigua Roma, donde ya se practicaba la crianza de los gasterópodos, que recibe desde entonces el nombre de helicicultura. Ostras y caracoles eran conocidos por sus virtudes afrodisíacas. Las huevas de caracol o caviar blanco siguen consumiéndose por esa razón bajo el sugerente nombre de «perlas de Afrodita», lo que excusa cualquier otro comentario adicional.
Las ostras y los caracoles fueron metáfora de una pareja que pudo ser y se quedó en proyecto: la que formaban Marco Licinio Craso (Laurence Olivier) y el esclavo Antonino (Tony Curtis) en Espartaco, la película de Stanley Kubrick. El primero se baña, auxiliado por el joven y atractivo Antonino, esclavo griego recién comprado. Craso, que era rico —y caprichoso—, empieza a tirar los tejos al esclavo con veladas alusiones, mientras éste le hace la espalda, en una gran secuencia que fue prohibida por la censura franquista.
«¿Tú robas, Antonino?». «No, maestro». «¿Mientes?». «No, si puedo evitarlo». «¿Has ofendido alguna vez a los dioses?». «No, maestro».» ¿Te reprimes de todo vicio para respetar las virtudes morales?». «Sí, maestro», responde el muchacho, mientras sigue dándole al estrígilo. «¿Comes ostras?». «Cuando las tengo, maestro». «¿Comes caracoles?». «No, maestro». «¿Consideras moral comer ostras e inmoral comer caracoles?». «No, maestro», respondía un Antonino cada vez más apurado. «Por supuesto que no Cuestión de gustos, ¿no?». «Sí, maestro». «Y el gusto no es lo mismo que el apetito y por tanto no es una cuestión de moralidad, ¿no?». «Eso sería discutible, maestro». «Mi gusto incluye tanto los caracoles como las ostras», remata quien años después habría de formar con César y Pompeyo el famoso triunvirato, mientras sale del baño y asomándose al ventanal empieza a ilustrar al esclavo sobre la grandeza y la crueldad de Roma, sobre el poder y la gloria. «¿Entiendes, Antonino?», pregunta, volviéndose hacia Curtis. Éste, que al parecer no entendía, en la perspectiva de que su amo lo pusiera mirando a Otranto, aprovechó el despiste ensimismado de Craso para echarse el monte y sumarse a la guerrilla de Espartaco. Así se escribe la historia. Al menos, las películas.
Publicado por
Santiago González
en
7:00 a. m.
135
comentarios
Etiquetas: Tres son multitud
01 octubre, 2010
Pero ellos se hablan de amor, de futuro, de «esto no ha sido nada, Maritere, era sin mala intención». Al rescoldo de la jornada gloriosa en la que los sindicatos han dado medida de lo que realmente son, quedan los damnificados, los que pasaban por allí, los que se levantan todas las mañanas a trabajar sin importarles las inclemencias, los que se juegan su dinero, los que arriesgan sus ahorros, los que crean riqueza, los que caen en la pobreza, los que dependen de una nómina, los que cumplen un horario, los que se quedan sin trabajo, los que se buscan la vida… Queda el propietario de un estanco de Sevilla al que entró un piquete, pidió tabaco para todos y se marchó al grito de «que pague tu puta madre, esquirol de mierda». Queda el conductor de un autobús de transporte escolar con pegatina de «servicio mínimos» al que le reventaron la luna delantera —con los niños dentro— mediante el consabido lanzamiento de bola de acero.
Quedan los profesores de una escuela de Montellano que tuvo que aplacar la violencia de los mafiosos del SAT —Sindicato Andaluz de Trabajadores— que, con Diego Cañamero al frente, interrumpieron las clases y obligaron a sacar los niños a la calle. Queda el rumano, del que ayer escribía el maestro Félix Machuca, al que un piquete obligó a abandonar su carro de supermercado lleno de chatarra tras divertirse lanzándole petardos a los pies. Queda el propietario del «Mesón El Serranito» —con el que toda su ciudad debería solidarizarse inmediatamente—, que vio como un piquete entre los que se encontraban destacados golfos de Izquierda Unida le rompía mobiliario mientras le conminaba a cerrar su negocio. Y quedan todos aquellos que se han sentido humillados, amenazados y agredidos por chulánganos de mierda cuando se disponían a comprar en un supermercado o a cumplir con su derecho al trabajo. La gente suele llevar mal que la humillen, con lo que los responsables sindicales, que jamás pedirán disculpas por los desmanes de sus huestes, deben asumir el desafecto que la jornada de ayer ha creado a su imagen de clan cerrado, antiguo y «convencitivo».
.............................................................................................................................................
Publicado por
Santiago González
en
7:23 a. m.
153
comentarios









reda.jpg)





