Anoche soñé que volvía a Manderley
Algunos viernes, la comparecencia ante la prensa de la vicepresidenta De la Vega, tras la reunión del Consejo de Ministros y Ministras * lleva a La Moncloa un aire que la asemeja a la mansión literaria y cinematográfica en la que se desarrolla la tragedia de Rebeca.
Ayer, Mª Teresa estuvo más señora Danvers que nunca en la reprimenda que echó al mayordomo Corbacho por sus declaraciones sobre la inmigración en origen. Leamos la secuencia de los hechos:

"No parece razonable que en un mercado como el español, en el que tenemos dos millones y medio de personas desempleadas sigamos recurriendo a la contratación en origen." (Celestino Corbacho, ministro de Trabajo, 3-9-2008).
"No hay ninguna iniciativa distinta a la que acabo de señalar: inmigración legal y ordenada en función de las necesidades del mercado laboral, que es lo único que cambia, el mercado laboral, pero no la política. Por lo tanto, habrá contrataciones en origen, las que se necesiten". (Mª Teresa Fernández de la Vega, Vicepresidenta del Gobierno, 5-9-2008, a mediodía).
“Supongo que alguna cosa tuve que decir mal” (C.C., ministro corregido, 5-9-2008, por la tarde).
Luis Rodríguez Aizpeolea, un buen conocedor de los entresijos del Manderley gubernamental, escribe hoy el makin of de esta rectificación, que tiene una expresión clave en la advertencia de la vice al titular de Trabajo: "no hay que decir esa frase", que constituye una evidente infantilización de la función ministerial.
Se nota, por otra parte, que los fines de semana adelgaza mucho la plantilla que atiende las ediciones digitales de los periódicos. Vean en la ilustración adjunta que en la propuesta del links relacionados con el tema, se ha colado en elpais.com el actor José Corbacho en el lugar que corresponde al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.
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Una carrera meteórica

El País da hoy noticia en su versión on line de que Leire Pajín ha acallado cualquier debate en el congreso del Partido Socialista de Madrid que se celebra este fin de semana. "No vamos a entretenernos ni un minuto en hablar de nosotros mismos", dijo Pajín, que encuentra mucho más práctico debatir sobre Aguirre y Gallardón, según cuenta la misma información.
Tal vez impresionados por el alarde de autoridad, los redactores no han vacilado en convertir a la secretaria de Organización en "secretaria general del PSOE", cargo que, según nuestras noticias, sigue ejerciendo José Luis Rodríguez Zapatero.