29 marzo, 2007

Vestida para matar


¿Bastará la desarticulación del comando Donosti realizada ayer por la Guardia Civil para convencer a los partidarios del 'proceso', no ya de su inconveniencia, sino de su imposibilidad?¿Volverá el presidente del Gobierno sobre su declaración de "ha quedado suspendido" para convencerse de que tiene entre las manos un juguete roto? ¿Recuerdan que hace sólo unos días sus tenaces propagandistas difundían la especie -incluso en este blog- de que el comunicado del adiós a las armas era cosa de horas?¿Qué me dicen de la anunciada devolución de las pistolas robadas en Francia?

Lo de ayer había tenido precedentes. Los tres primeros meses de 2005 fueron pródigos en atentados terroristas. El 15 de enero responía positivamente el presidente a la oferta hecha por Otegi dos meses antes en Anoeta y el 18, ETA colocó un coche-bomba en Getxo "puesto para matar" en palabras del consejero vasco de Interior. Se encontró la carta de 'Txeroki' exigiendo "poner patas arriba a un uniformado" antes del 19 de marzo, se detuvo a terroristas listos para actuar en Basauri y Valencia y el 25 de marzo, en una operación muy parecida a la de ayer, la Policía detuvo en San Sebastián a Igor González Sola y Carmelo Lauzirika, que intentaban poner en pie el 'comando Donosti'. Como los de ayer. Florencio Domínguez lo explica.



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Impresiona el impacto que en la opinión pública y la publicada ha tenido el hecho de que el presidente del Gobierno desconozca el precio medio del café en los bares de Madrid.
.
La pregunta era un clásico desde que Miterrand cazó a Giscard en un cara a cara televisivo ante unas presidenciales francesas con la pregunta: "¿Sabe usted cuánto cuesta el billete de metro en París?"

Él tampoco había viajado en metro desde los albores de la 5ª República, pero eso no importa. Desde entonces, todo candidato tiene que saber cuánto cuesta un billete de metro, un café y una barra de pan. El hecho de que Zapatero tuviera como referencia el precio del café en el bar del Congreso es anécdota que desde el martes por la noche se ha convertido en categoría.

Materia para la demagogia. El hecho demuestra que, desde hace al menos tres años, José Luis Rodríguez Zapatero no frecuenta los bares de Madrid para tomarse un cafelito a media mañana. Es muy probable que tampoco vaya a hacer la compra los sábados por la mañana al 'Caprabo' más cercano.

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Uno de los nuestros

El PNV admite que Alejandro Aramburu Corral, el energúmeno que dio una patada en los testículos al miembro del Foro Ermua Antonio Aguirre, es uno de los suyos, que se calentó con "las provocaciones e insultos" de los siete testigos inamistosos y que está "arrepentido y apesadumbrado". Habida cuenta de que Urkullu no admite que su afiliado perpetrara agresión alguna, cabe preguntarse de qué se arrepiente el hombre. ¿De no haber metido al agredido en un portal, a resguardo de las cámaras?

El presidente del Bizkai Buru Batzar lo explica:

"Está arrepentido porque es consciente de que ha aparecido en todas las imágenes como uno de los más exaltados por los insultos, pero a partir de ahí deberá esclarecerse lo sucedido. No sabemos si hubo patada o no o si hubo escenificación."

.Si esto no hubiera sido superado ayer por la portavoz Haz Karate (copyright Bilbaino) podríamos asombrarnos por las palabras de Urkullu. Otro a quien convendría ver al video que acompañaba el primer post de ayer. Hay una película, 'Furia', de Fritz Lang, en la que una turba incendia la cárcel para linchar a Spencer Tracy. Uno de los momentos épicos de la película es cuando, después de unas declaraciones de los acusados en las que niegan los hechos, se pasa una película que les desmiente a todos ellos.

El suboficial remero Sargento 100% algodón pescó este verdel en aguas de El Confidencial:

"En lugar de hostiar a los ocho, hostiamos a uno". (Diputado Olabarria)

No habrá sanciones, claro.


54 comentarios:

Sargento 100% Algodon dijo...

Buenos días, señores. Es cierto que la porra de hace unos días era sobre la hora del comunicado. Ahora también se dice que el Presi sabe (aparte del precio del cafe en el mercado libre y no en los corralitos públicos que el frecuenta) que ETA no ha visto la luz y ahora intenta aparentar que es duro y que él lo ha intentado, que está lleno de buenas intenciones pero los etarras son unos descarriados que se resisten a convertirse... lo que todos sabiamos desde hace decadas. Para este viaje no precisabamos de esta alforja...

Sargento 100% Algodon dijo...

Psssttt, miren el proposito de enmienda del partido guia...

"En lugar de hostiar a los ocho, hostiamos a uno"

reuters dijo...

¿Conocen a un presidente cursi, cursi, cursi, que diría herrera, cursi con avaricia? Pues miren estos párrafos de la información que publica hoy El Correo sobre la entrevista en la tele:

El problema de la vivienda dio para una cordial conversación con David. «Señor presidente, sólo quiero saber cuándo me podré comprar una casa», preguntó el joven. Zapatero enumeró todas las propuestas de su Gobierno y un buen número de datos macroeconómicos.

-«Ya, pero yo sigo sin poder comprarme un piso. Aun así, le doy las gracias, presidente», afirmó David en tono lacónico .

-«Te doy las gracias por darme las gracias. Y deseo que tengas la posibilidad de tener un piso», contestó Zapatero.

luigi dijo...

Buenos días a todos,

José Luis piensa, desde la noche del martes, que el café es la esencia de la democracia.

lópez aguerrido dijo...

Alejandro Aramburu (baztar) Cuadra con el pensamiento coz nacionalista.

lópez aguerrido dijo...

CADENA TO BE OR NOT TO BE.-
Según ha podido saber esta emisora independiente de la mañana y parte de HORA 25, Alejandro Aramburu, el agresor nacionalista de Antonio Aguirre, acaba de asegurar su pierna derecha (casi un bate de beísbol) por dos millones de euros. Además, tiene la intención de alquilarla para futuras muestras de apoyo al lehendaktari Ibarreche. Emilio Olabarría (y lo dejaba limpio) se ha mostrado encantado con la noticia.

cáspita dijo...

Barrunto una cosa, bueno dos. Una que el proceso no se va abandonar, que es consustancial a esta gente que nos gobierna, lo lleva en los genes, se contemporizará con todo pero no se reconocerá la enfermedad, el siniestro hecho de que el proceso acabará por procesarnos y que la Eta acabará en/con las instituciones. Dos, que la sociedad española se dejará procesar a gusto, como si en lugar de una patada en los genitales lo que se estuviera recibiendo fuera un placentero masaje de los mismos.

un outsider despistado dijo...

“El etarra detenido llevaba consigo una pistola del calibre 45 que, según fuentes de la investigación, podría pertenecer a la partida de 300 armas robadas en una empresa de Vestric, cerca de la localidad francesa de Vauvert.”

Alfredo Pérez Rubalcaba ha declarado que, de confirmarse este punto, sería un dato valioso para continuar investigando si el robo de las armas fue debido a ETA.

Tierno Piolín dijo...

Outsider, no se me despiste. Eso lo diría Zapatero. Rubalcaba convocaría una rueda de prensa para hacer autocrítica y diría que, a fuer de sincero, había de reconocer que "la devolución por parte de ETA de las armas robadas en Francia va un poco más lenta de lo que esperábamos."

qtyop dijo...

urgente,

en elpais.es se anuncia la detención en Francia de dos 'supuestos' etarras

qtyop dijo...

también de la detención de dos 'presuntos' etarras

Adosado-en-Moncloa-para-SánchezCuenca YA! dijo...

En Tercera de ABC de HOY patada en los testículos a SánchezCáceres!!!!! Qué dolor!!!!!

Fracagorri dijo...

De ‘Sin cabeza, sólo pies’, Jornada II,Acto III, Escena primera.

(Diálogo entre portavoces:
Iñigo Urkullu y la Azcárate
como quien habla de kárate
comentan fotos de coces.)

U. “¡Alejandro!...”
A. “¿Le conoces?”
U. “¡Aramburu, qué animal!
A. “Pues diremos que no hay tal
y que todo es un montaje.”
U. “¿Cómo así?”
A. “En este paraje
ya se extinguió el neandertal.”

Louella Parsons dijo...

¿Se acuerdan de las declaraciones del senador Javier Maqueda Lafuente?

El que no se sienta nacionalista ni quiera a lo suyo, no tiene derecho a vivir

La recuerdo por si alguno aún se extraña de la indecente actitud que el PNV ha demostrado estos días.

Los nacionalistas tienen el poder, el dinero, los medios y a la sociedad disidente amordazada por ETA. Sin embargo, les han desestabilizado y ridiculizado un grupo de 7 personas. Esta crisis ha sacado a la luz las miserias de un gobierno que ya ni puede ni sabe disimular su indignidad.

En cuanto los ciudadanos salen a la calle venciendo su miedo, sean 7 o sean miles como durante el secuestro de M.A. Blanco, el PNV se echa al monte.

Puede que no esté todo perdido.

Escéptico dijo...

Solemnemente anuncio que daré mi voto en las próximas elecciones generales al candidato que, somtido por un joven a la pregunta de "qué se sabe de mi piso", le responda:

"Vamos a ver, chaval. A tí, ¿quién coño te ha explicado que es un derecho constitucional tener un piso a los 23 años?"

Nos vamos a ahogar en estupidez.

Tinko dijo...

Impresionate lo de Olabarria en elconfidencial.com (vease segundo comentario de este post). ¿Y esta persona ha sido vocal del CGPJ y es portavoz del PNV en el Congreso?

Por cierto, ¿el segundo apellido del agresor no es Corral en vez de Cuadra como pone en el post?

Sobre el video, tambien hay que decir que fue colgado en Youtube por periodistadigital.com. Al césar lo que es del césar.

Bilbaino dijo...

Diccionario de Koll:

PNV: Pateado Negacionista al Vasco o partido Helltzale ('el infierno son los otros').

Miren: 1. nombre femenino abr. de 'mi rodilla - tu entrepierna'. 2. Vean con esos ojos.

Averdale: patriota vascoz.

Sabinikea: República Independiente de mi Kosa.

Portacoz: matón que recuerda al insumiso el vencimiento de su próxima genuflexión.

Genicidio: intento de exterminación de un grupo social a base de patadas en los genitales.

Aberrieguna: murmuración de placer durante la práctica del naci-onanismo.

Sargento 100% Algodon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
qtyop dijo...

sargento 100% y e-tenazados por el miedo

aviso: no ponga el enlace a esos sitios así, directo, con los href="" etc.

cuando se pincha en ese enlace Batzoki,
el sitio de destino 'Batzoki' registra la Ip el ordenador del peticionario y, también, el lugar desde donde se accede.

Es decir, un pincha allí y en ese sitio saben que el ordenador xxx.xxx.xxx.xxx ha llegado desde santiagonzalez.blogspot.com

Alternativa paranoica:

1. Copiar la dirección del enlace en el texto. El trabajo para los nautas es más engorroso: hay que copiar y pegar en el navegador, pero no se sabe de dónde sacamos la información.

2. Si se pone un enlace, se pulsa con el botón derecho del ratón sobre el enlace. Se selecciona la opción copiar dirección del enlace. Se va a la barra de navegación y se pegala. Et voila.

Sargento 100% Algodon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cáspita dijo...

Pues yo he entrado Qtyop, estoy temiéndome una e-patada en los huevos.

Sargento 100% Algodon dijo...

Por recomendación de mi angel de la guarda informático (qué razón tiene, sobre todo con la gente con la que nos jugamos los cuartos, expertos en maledicencia y en control social) rehago mis dos post:

Señores, alguién se ha atrevido a entrar en este lugar?. Yo no lo he hecho por miedo, pero quizás haya gente más valiente en el foro:

www.e-batzokia.com

(Sacado del suplemento de informática de El País, que hoy toca CD de jazz).

Yo a los batzokis sólo me he acercado para ver si es cierto lo que contaba Doctor Deseo en esta canción:

La Chica del Batzoki

La conocí a la puerta de un batzoki
Ella venía de misa
Y yo privaba cerveza
por la cara
El himno del athletic
Alteró mi corazón
Y sus piernas redondeadas me excitaron
Ella llevaba unos pololos de encaje
Una blusa blanca, las alpargatas
Y la falda azul
¡cómo es! La chica del batzoki mi amor,
Con su carita de rosa
Y luego tan fogosa ¡cómo es!

Mi cerebro morboso
Acelerado y espinoso
Hizo saltar la pasión
Quemando varias neuronas
¡oh que calor!

Ella llevaba unos pololos de encaje
Una blusa blanca, las alpargatas
Y la falda azul
¡cómo es! La chica del batzoki mi amor,
Con su carita de rosa
Y luego tan fogosa ¡cómo es!

Me guiñó un ojo
a la puerta del servicio
Ella venía hacia mí y yo alucinando
No sabía qué hacer
Cerró la puerta encendiendo la pasión
Y una hora después
Me sacaban de allí hecho polvo
¡cómo es! La chica del batzoki mi amor,
Con su carita de rosa
Y luego tan fogosa ¡cómo es!

libertad, justicia, igualdad y pluralismo político dijo...

Hoy, Maite Pagazaurtundua en bastaya.org nos habla de los castratti. Y nos propone el ejemplo. Aunque no creo que este sujeto se querelle...

Coces sin pausa

MAITE PAGAZAURTUNDUA

Antonio Aguirre es un hombre entero. Lo digo en el sentido moral y en el otro. A lo mejor por eso, por intución, uno de los forofos buscó la entrepierna de Antonio. Es que buscan que los no nacionalistas nos supeditemos de una vez al nacionalismo de forma obligatoria. Es una especie de castración ideológica.

Como en un chispazo, me disolví en esta percepción, en un momento entre la vigilia y el sueño cuando escuché a un líder político local, varón pero con voz atiplada como de señoritita regañona que da pescozones en los muslos. El político regañaba a los del Foro de Ermua por crispar habitualmente el oasis vasco. Iba cayendo en el sueño, recordando que algunos hacen la vista gorda desde hace años a la impunidad ambiental del mundo de Batasuna. Con la Korrika se da dinero público, mucho dinero público, y se tolera que se haga apología del heroísmo de los asesinos etarras, en cada esquina, con la estrategia de pasear las fotos de los delincuentes portadas por corredores. Lo mismo pasa en las vísperas de fiestas importantes, como la de San Sebastián, donde se permite que ante la mirada de los agentes de la guardia municipal y el escaqueo de los ertzainas se vista la plaza de la Constitución de símbolos de organizaciones ilegalizadas por su relación con el terrorismo etarra. Claro, por eso, por eso esas vocecitas atipladas. Y los pescozones. Ya son castratti. Me envolvió el sueño... blandamente con el eco cada vez más lejano de la cursi y autosatisfecha levedad de la cobardía ambienta... sin atributos.

concalma dijo...

Contrafactual de los cojones

La fundación Sabino Arana presentó una querella contra el Sr. Rajoy, ya elegido Presidente, por haberse reunido con el grupo ultraderechista “Falange”, que tiene prohibida toda actividad por el Tribunal Supremo al haber sido ilegalizado por considerarse probado que es el brazo político que ha asesinado a casi novecientos nacionalistas y ertzainas. Rajoy justifica su decisión en el compromiso con los españoles para encontrar una solución a la actuación violenta de este grupo que, a su juicio, tiene su base en el conflicto político que supone el brote de naciones en España y los riesgos para la unidad de España que supone el marco autonómico.

El Tribunal Supremo llama a declarar al Sr. Presidente, Rajoy, tras haber convocado tanto una manifestación contra los jueces exigiéndoles que retiren los cargos contra él, (porque hablar nunca puede ser delito y porque él se limita a cumplir lo que prometió a los ciudadanos), como una concentración del PP a la misma puerta del TS. Rajoy acusa al Tribunal Supremo de actuar movido por intereses políticos derivados del poder nacionalista sobre la justicia. Asimismo acusa a la fundación Sabino Arana (alguno de cuyos miembros ya ha sido amenazado por el grupo ultraderechista, teniendo que ir varios de los otros con escolta) de generar únicamente odio y crispación.

Cuando el abogado de la fundación Sabino Arana acude al Tribunal Supremo, acompañado de una reducida comitiva de siete amigos, se encuentra con la previsible manifestación ultraderechista que lanza los insultos y amenazas de rigor. Pero lo peor viene cuando antes de la declaración del Presidente los exaltados miembros del PP comienzan a perseguir a la comitiva profiriendo todo tipo de insultos, hasta que los cercan y un energúmeno suelta una patada en plenos testículos a un directivo de la Fundación Sabino Arana, quien cae doblado al suelo. Retorciéndose de dolor, los simpatizantes del PP gritan “que se muera”, “que se muera”. Un escolta retiene al agresor y se lo entrega a la Policía Nacional quien… ¡oh, sorpresa! lo deja escapar sin identificar. Al poco salta la noticia: ¡el agresor es un cargo del PP!

En pleno delirio, el PP acusa a los siete manifestantes de ir a provocar, de cometer un delito y pone en duda que se haya dado la patada, insinuando que todo ello no es más que una obra de teatro. Por supuesto, se niega a sancionar al agresor.

Preguntas:

¿El PSOE permanecería en silencio como está ahora?
¿Qué calificativos se utilizaría con Rajoy y el PP?

¿El País titularía: “Tensión a la puerta del Congreso”?

¿Cuánto tiempo estarían los cojones del agredido en boca de todos los medios (S.G. dixit)?

¿Se negarían los grupos parlamentarios a condenar la agresión?

Saludos cordiales.

benjamingrullo dijo...

Concalma, ocurre que el apañol tiene ya tan asignada la categoría de facha a la derecha, que es incapaz de reconocerla en su propia casa, y mucho menos en sí mismo. Está muy bien esta estupenda cualidad suya porque así puede ejercer de facha sin verse como tal. Así interpreta la realidad de acuerdo a patrones de hace cincuenta años y ejercer de cacique sin el menor remordimiento. “Si los otros son unos fachas, yo soy un progre. Haga lo que haga.” Claro que para ello tiene que estirar el lenguaje hasta romperlo, pero da igual, son caballito blanco.

Tiene razón Louella, la picadura de un mosquito puede contagiar la malaria, y el ejemplo de 7 romper una sociedad estructurada por el miedo. Lo de Multitud no fue un lapsus, fue un temor. El miedo de los matones a que se les desmadre la clase.

Jokin dijo...

Concalma:

como siempre, sensacional intervención la tuya. En efecto, lo de los titulares del Pravda del tipo “Tensión a la puerta de la Audiencia” es escalofriante. Hay que ser muy mala persona, además de superlativamente cretino, para presentar así unos acontecimientos como los del lunes.

Desencantado dijo...

«Te doy las gracias por darme las gracias. Y deseo que tengas la posibilidad de tener un piso», contestó Zapatero.

"Si de mí dependiese...", pensó para sus adentros (y para sus adeptos).

concalma dijo...

Del blog oficial de “Deia”

Ceremonia de la crispación

“[…] El otro objetivo, el de la crispación sin límites, es aún más avieso. Los incidentes -magnificados de forma teatral y obscena por parte del Foro Ermua- son sólo un ejemplo. Es necesario estar alerta y no caer en provocaciones que sólo buscan la rentabilidad política a corto plazo.“

Algo habrán hecho…

Esperen un momento que voy a vomitar.

Pd. Benjamín; pues sí, en lo que es una exacerbación del posmodernismo menos inteligente, ha resultado que las categorías se han convertido en clichés, lo que ahorra muchas molestias al órgano encargado de la conciencia y la moral y permite a las neuronas que descansen de tanta sinapsis inútil.

Respecto a lo de los siete fantásticos contra los mil fanáticos… no me parece probable que una sociedad violada sistemáticamente desde hace treinta años vaya a romper la estructura del miedo así como así. En cualquier caso, hay que seguir y tazita a tazita…

Jokin: Pues sí, hay que ser mala persona y tener unos objetivos muy concretos para titular así lo vivido en el Palacio de Justicia.

Jokin dijo...

Por aquello de que las aportaciones nocturnas tienen poco seguimiento, me parece procedente reeditar uno de los lugares comunes más estremecedores de la literatura del siglo XX: el orwelliano rito de los Dos Minutos de Odio.

Creo que la intensidad del pasaje y su evocación de los hechos protagonizados el lunes por la parroquia peneuvista justifican la extensión de la cita, pero respetaré la decisión del blogmaster de suprimir el comentario si no lo entiende así.

En cualquier caso, recomiendo ardientemente la lectura o relectura de la novela.

Un saludo,

Jokin



"En este momento, O'Brien miró su reloj de pulsera y, al ver que eran las once y ciento, seguramente decidió quedarse en el Departamento de Registro hasta que pasaran los Dos Minutos de Odio. Tomó asiento en la misma fila que Winston, separado de él por dos sillas. Una mujer bajita y de cabello color arena, que trabajaba en la cabina vecina a la de Winston, se instaló entre ellos. La muchacha del cabello negro se sentó detrás de Winston.

Un momento después se oyó un espantoso chirrido, como de una monstruosa máquina sin engrasar, ruido que procedía de la gran telepantalla situada al fondo de la habitación. Era un ruido que le hacía rechinar a uno los dientes y que ponía los pelos de punta. Había empezado el Odio.

Como de costumbre, apareció en la pantalla el rostro de Emmanuel Goldstein, el Enemigo del Pueblo. Del público salieron aquí y allá fuertes silbidos. La mujeruca del pelo arenoso dio un chillido mezcla de miedo y asco. Goldstein era el renegado que desde hacía mucho tiempo (nadie podía recordar cuánto) había sido una de las figuras principales del Partido, casi con la misma importancia que el Gran Hermano, y luego se había dedicado a actividades contrarrevolucionarias, había sido condenado a muerte y se había escapado misteriosamente, desapareciendo para siempre. Los programas de los Dos Minutos de Odio variaban cada día, pero en ninguno de ellos dejaba de ser Goldstein el protagonista. Era el traidor por excelencia, el que antes y más que nadie había manchado la pureza del Partido. Todos los subsiguientes crímenes contra el Partido, todos los actos de sabotaje, herejías, desviaciones y traiciones de toda clase procedían directamente de sus enseñanzas. En cierto modo, seguía vivo y conspirando.

Quizás se encontrara en algún lugar enemigo, a sueldo de sus amos extranjeros, e incluso era posible que, como se rumoreaba alguna vez, estuviera escondido en algún sitio de la propia Oceanía.

El diafragma de Winston se encogió. Nunca podía ver la cara de Goldstein sin experimentar una penosa mezcla de emociones. Era un rostro judío, delgado, con una aureola de pelo blanco y una barbita de chivo: una cara inteligente que tenía sin embargo, algo de despreciable y una especie de tontería senil que le prestaba su larga nariz, a cuyo extremo se sostenían en dificil equilibrio unas gafas. Parecía el rostro de una oveja y su misma voz tenía algo de ovejuna. Goldstein pronunciaba su habitual discurso en el que atacaba venenosamente las doctrinas del Partido; un ataque tan exagerado y perverso que hasta un niño podía darse cuenta de que sus acusaciones no se tenían de pie, y sin embargo, lo bastante plausible para que pudiera uno alarmarse y no fueran a dejarse influir por insidias algunas personas ignorantes. Insultaba al Gran Hermano, acusaba al Partido de ejercer una dictadura y pedía que se firmara inmediatamente la paz con Eurasia. Abogaba por la libertad de palabra, la libertad de Prensa, la libertad de reunión y la libertad de pensamiento, gritando histéricamente que la revolución había sido traicionada. Y todo esto a una rapidez asombrosa que era una especie de parodia del estilo habitual de los oradores del Partido e incluso utilizando palabras de neolengua, quizás con más palabras neolingüísticas de las que solían emplear los miembros del Partido en la vida corriente. Y mientras gritaba, por detrás de él desfilaban interminables columnas del ejército de Eurasia, para que nadie interpretase como simple palabrería la oculta maldad de las frases de Goldstein. Aparecían en la pantalla filas y más filas de forzudos soldados, con impasibles rostros asiáticos; se acercaban a primer término y desaparecían. El sordo y rítmico clap-clap de las botas militares formaba el contrapunto de la hiriente voz de Goldstein.

Antes de que el Odio hubiera durado treinta segundos, la mitad de los espectadores lanzaban incontenibles exclamaciones de rabia. La satisfecha y ovejuna faz del enemigo y el terrorífico poder del ejército que desfilaba a sus espaldas, era demasiado para que nadie pudiera resistirlo indiferente. Además, sólo con ver a Goldstein o pensar en él surgían el miedo y la ira automáticamente. Era él un objeto de odio más constante que Eurasia o que Asia Oriental, ya que cuando Oceanía estaba en guerra con alguna de estas potencias, solía hallarse en paz con la otra. Pero lo extraño era que, a pesar de ser Goldstein el blanco de todos los odios y de que todos lo despreciaran, a pesar de que apenas pasaba día -y cada día ocurría esto mil veces- sin que sus teorías fueran refutadas, aplastadas, ridiculizadas, en la telepantalla, en las tribunas públicas, en los periódicos y en los libros... a pesar de todo ello, su influencia no parecía disminuir. Siempre había nuevos incautos dispuestos a dejarse engañar por él. No pasaba ni un solo día sin que espías y saboteadores que trabajaban siguiendo sus instrucciones fueran atrapados por la Policía del Pensamiento. Era el jefe supremo de un inmenso ejército que actuaba en la sombra, una subterránea red de conspiradores que se proponían derribar al Estado. Se suponía que esa organización se llamaba la Hermandad. Y también se rumoreaba que existía un libro terrible, compendio de todas las herejías, del cual era autor Goldstein y que circulaba clandestinamente. Era un libro sin título. La gente se refería a él llamándole sencillamente el libro. Pero de estas cosas sólo era posible enterarse por vagos rumores. Los miembros corrientes del Partido no hablaban jamás de la Hermandad ni del libro si tenían manera de evitarlo.

En su segundo minuto, el odio llegó al frenesí. Los espectadores saltaban y gritaban enfurecidos tratando de apagar con sus gritos la perforante voz que salía de la pantalla. La mujer del cabello color arena se había puesto al rojo vivo y abría y cerraba la boca como un pez al que acaban de dejar en tierra. Incluso O'Brien tenía la cara congestionada. Estaba sentado muy rígido y respiraba con su poderoso pecho como si estuviera resistiendo la presión de una gigantesca ola. La joven sentada exactamente detrás de Winston, aquella morena, había empezado a gritar: «¡Cerdo! ¡Cerdo! ¡Cerdo!», y, de pronto, cogiendo un pesado diccionario de neolengua, lo arrojó a la pantalla. El diccionario le dio a Goldstein en la nariz y rebotó. Pero la voz continuó inexorable. En un momento de lucidez descubrió Winston que estaba chillando histéricarnente como los demás y dando fuertes patadas con los talones contra los palos de su propia silla. Lo horrible de los Dos Minutos de Odio no era el que cada uno tuviera que desempeñar allí un papel sino, al contrario, que era absolutamente imposible evitar la participación porque era uno arrastrado irremisiblemente. A los treinta segundos no hacía falta fingir. Un éxtasis de miedo y venganza, un deseo de matar, de torturar, de aplastar rostros con un martillo, parecían recorrer a todos los presentes como una corriente eléctrica convirtiéndole a uno, incluso contra su voluntad, en un loco gesticulador y vociferante. Y sin embargo, la rabia que se sentía era una emoción abstracta e indirecta que podía aplicarse a uno u otro objeto como la llama de una lámpara de soldadura autógena. Así, en un momento determinado, el odio de Winston no se dirigta contra Goldstein, sino contra el propio Gran Hermano, contra el Partido y contra la Policía del Pensamiento; y entonces su corazón estaba de parte del solitario e insultado hereje de la pantalla, único guardián de la verdad y la cordura en un mundo de mentiras. Pero al instante siguiente, se hallaba identificado por completo con la gente que le rodeaba y le parecía verdad todo lo que decían de Goldstein. Entonces, su odio contra el Gran Hermano se transformaba en adoración, y el Gran Hermano se elevaba como una invencible torre, como una valiente roca capaz de resistir los ataques de las hordas asiáticas, y Goldstein, a pesar de su aislamiento, de su desamparo y de la duda que flotaba sobre su existencia misma, aparecía como un siniestro brujo capaz de acabar con la civilización entera tan sólo con el poder de su voz.

Incluso era posible, en ciertos momentos, desviar el odio en una u otra dirección mediante un esfuerzo de voluntad. De pronto, por un esfuerzo semejante al que nos permite separar de la almohada la cabeza para huir de una pesadilla, Winston conseguía trasladar su odio a la muchacha que se encontraba detrás de él. Por su mente pasaban, como ráfagas, bellas y deslumbrantes alucinaciones. Le daría latigazos con una porra de goma hasta matarla. La ataría desnuda en un piquete y la atravesaría con flechas como a san Sebastián. La violaría y en el momento del clímax le cortaría la garganta. Sin embargo se dio cuenta mejor que antes de por qué la odiaba. La odiaba porque era joven y bonita y asexuada; porque quería irse a la cama con ella y no lo haría nunca; porque alrededor de su dulce y cimbreante cintura, que parecía pedir que la rodearan con el brazo, no había más que la odiosa banda roja, agresivo símbolo de castidad.

El odio alcanzó su punto de máxima exaltación. La voz de Goldstein se había convertido en un auténtico balido ovejuno. Y su rostro, que había llegado a ser el de una oveja, se transformó en la cara de un soldado de Eurasia, el cual parecía avanzar, enorme y terrible, sobre los espectadores disparando atronadoramente su fusil ametralladora. Enteramente parecía salirse de la pantalla, hasta tal punto que muchos de los presentes se echaban hacia atrás en sus asientos. Pero en el mismo instante, produciendo con ello un hondo suspiro de alivio en todos, la amenazadora figura se fundía para que surgiera en su lugar el rostro del Gran Hermano, con su negra cabellera y sus grandes bigotes negros, un rostro rebosante de poder y de misteriosa calma y tan grande que llenaba casi la pantalla. Nadie oía lo que el gran camarada estaba diciendo. Eran sólo unas cuantas palabras para animarlos, esas palabras que suelen decirse a las tropas en cualquier batalla, y que no es preciso entenderlas una por una, sino que infunden confianza por el simple hecho de ser pronunciadas. Entonces, desapareció a su vez la monumental cara del Gran Hermano y en su lugar aparecieron los tres slogans del Partido en grandes letras:

LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

Pero daba la impresión de un fenómeno óptico psicológico de que el rostro del Gran Hermano persistía en la pantalla durante algunos segundos, como si el «impacto» que había producido en las retinas de los espectadores fuera demasiado intenso para borrarse inmediatamente. La mujeruca del cabello color arena se lanzó hacia delante, agarrándose a la silla de la fila anterior y luego, con un trémulo murmullo que sonaba algo así como «¡Mi salvador!», extendió los brazos hacia la pantalla. Después ocultó la cara entre sus manos. Sin duda, estaba rezando a su manera.

Entonces, todo el grupo prorrumpió en un canto rítmico, lento y profundo: «¡Ge-Hache. Ge-Hache... Ge-Hache!», dejando una gran pausa entre la G y la H. Era un canto monótono y salvaje en cuyo fondo parecían oírse pisadas de pies desnudos y el batir de los tam-tam. Este canturreo duró unos treinta segundos. Era un estribillo que surgía en todas las ocasiones de gran emoción colectiva. En parte, era una especie de himno a la sabiduría y majestad del Gran Hermano; pero, más aún, constituía aquello un procedimiento de autohipnosis, un modo deliberado de ahogar la conciencia mediante un ruido rítmico. A Winston parecían enfriársele las entrañas. En los Dos Minutos de Odio, no podía evitar que la oleada emotiva le arrastrase, pero este infrahumano canturreo «iG-H... G-H ... G-H!» siempre le llenaba de horror. Desde luego, se unía al coro; esto era obligatorio. Controlar los verdaderos sentimientos y hacer lo mismo que hicieran los demás era una reacción natural. Pero durante un par de segundos, sus ojos podían haberío delatado. Y fue precisamente en esos instantes cuando ocurrió aquello que a él le había parecido significativo... si es que había ocurrido.

Momentáneamente, sorprendió la mirada de O'Brien. Éste se había levantado; se había quitado las gafas volviéndoselas a colocar con su delicado y característico gesto. Pero durante una fracción de segundo, se encontraron sus ojos con los de Winston y éste supo -sí, lo supo- que O'Brien pensaba lo mismo que él. Un inconfundible mensaje se había cruzado entre ellos. Era como si sus dos mentes se hubieran abierto y los pensamientos hubieran volado de la una a la otra a través de los ojos. «Estoy contigo», parecía estarle diciendo O'Brien. «Sé en qué estás pensando. Conozco tu asco, tu odio, tu disgusto. Pero no te preocupes; ¡estoy contigo!» Y luego la fugacísima comunicación se había interrumpido y la expresión de O'Brien volvió a ser tan inescrutable como la de todos los demás.

Esto fue todo y ya no estaba seguro de si había sucedido efectivamente. Tales incidentes nunca tenían consecuencias para Winston. Lo único que hacían era mantener viva en él la creencia o la esperanza de que otros, además de él, eran enemigos del Partido. Quizás, después de todo, resultaran ciertos los rumores de extensas conspiraciones subterráneas; quizás existiera de verdad la Hermandad. Era imposible, a pesar de los continuos arrestos y las constantes confesiones y ejecuciones, estar seguro de que la Hermandad no era sencillamente un mito. Algunos días lo creía Winston; otros, no. No había pruebas, sólo destellos que podían significar algo o no significar nada: retazos de conversaciones oídas al pasar, algunas palabras garrapateadas en las paredes de los lavabos, y, alguna vez, al encontrarse dos desconocidos, ciertos movimientos de las manos que podían parecer señales de reconocimiento. Pero todo ello eran suposiciones que podían resultar totalmente falsas. Winston había vuelto a su cubículo sin mirar otra vez a O'Brien. Apenas cruzó por su mente la idea de continuar este momentáneo contacto. Hubiera sido extremadamente peligroso incluso si hubiera sabido él cómo entablar esa relación. Durante uno o dos segundos, se había cruzado entre ellos una mirada equívoca, y eso era todo. Pero incluso así, se trataba de un acontecimiento memorable en el aislamiento casi hermético en que uno tenía que vivir.

Winston se sacudió de encima estos pensamientos y tomó una posición más erguida en su silla. Se le escapó un eructo. La ginebra estaba haciendo su efecto.
Volvieron a fijarse sus ojos en la página. Descubrió entonces que durante todo el tiempo en que había estado recordando, no había dejado de escribir como por una acción automática. Y ya no era la inhábil escritura retorcida de antes. Su pluma se había deslizado voluptuosamente sobre el suave papel, imprimiendo en claras y grandes mayúsculas lo siguiente:

ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO
ABAJO EL GRAN HERMANO

Una vez y otra, hasta llenar media página.

No pudo evitar un escalofrío de pánico. Era absurdo, ya que escribir aquellas palabras no era más peligroso que el acto inicial de abrir un diario; pero, por un instante, estuvo tentado de romper las páginas ya escritas y abandonar su propósito.

Sin embargo, no lo hizo, porque sabía que era inútil. El hecho de escribir ABAJO EL GRAN HERMANO o no escribirlo, era completamente igual. Seguir con el diario o renunciar a escribirlo, venía a ser lo mismo. La Policía del Pensamiento lo descubriría de todas maneras. Winston había cometido -seguiría habiendo cometido aunque no hubiera llegado a posar la pluma sobre el papel- el crimen esencial que contenía en sí todos los demás. El crimental (crimen mental), como lo llamaban. El crimental no podía ocultarse durante mucho tiempo. En ocasiones, se podía llegar a tenerlo oculto años enteros, pero antes o después lo descubrían a uno.

Las detenciones ocurrían invariablemente por la noche. Se despertaba uno sobresaltado porque una mano le sacudía a uno el hombro, una linterna le enfocaba los ojos y un círculo de sombríos rostros aparecía en torno al lecho. En la mayoría de los casos no había proceso alguno ni se daba cuenta oficialmente de la detención. La gente desaparecía sencillamente y siempre durante la noche. El nombre del individuo en cuestión desaparecía de los registros, se borraba de todas partes toda referencia a lo que hubiera hecho y su paso por la vida quedaba totalmente anulado como si jamás hubiera existido. Para esto se empleaba la palabra vaporizado.

Winston sintió una especie de histeria al pensar en estas cosas. Empezó a escribir rápidamente y con muy mala letra:

me matarán no me importa me matarán me dispararán en la nuca me da lo mismo abajo el gran hermano siempre lo matan a uno por la nuca no me importa abajo el gran hermano...

Se echó hacia atrás en la silla, un poco avergonzado de sí mismo, y dejó la pluma sobre la mesa. De repente, se sobresaltó espantosamente. Habían llamado a la puerta.

¡Tan pronto! Siguió sentado inmóvil, como un ratón asustado, con la tonta esperanza de que quien fuese se marchara al ver que no le abrían. Pero no, la llamada se repitió. Lo peor que podía hacer Winston era tardar en abrir. Le redoblaba el corazón como un tambor, pero es muy probable que sus facciones, a fuerza de la costumbre, resultaran inexpresivas. Levantóse y se acercó pesadamente a la puerta".

George Orwell, 1984

concalma dijo...

He visto por casualidad una cosa que colgué en el blog que tengo por ahí abandonado en febrero de 2005. A raíz de la patada en la famosa entrepierna de Antonio Aguirre, creo que lo que dije está más vigente que nunca. Os lo pego, más que nada por el aquél de que está escrito hace más de dos años:

18/02/2005

Euskalherria destila sangre

Nuestros nacionalistas vascos se rasgan las vestiduras, hacen mil y un aspavientos y se enfadan mucho si se mezcla terrorismo y su proyecto nacionalista. Se empeñan en decirnos que no confundamos su Euskalherria con los muertos de ETA, que no mezclemos su proyecto nacionalista con el amosal. Pues no señor. Lo mezclamos. Los unimos. Los confundimos. Porque su proyecto es un proyecto de exclusión, de expulsión, de abuso, manipulación y muerte. Eso es.


Su Euskalherria ha provocado ya 900 muertos, miles de víctimas, decenas de miles de amenazados, decenas o centenas de miles de exiliados. Sí, su euskalherria, ese proyecto étnico en el que se hace recaer la soberanía, es decir, el origen de los derechos, en la etnia (grupo lingüístico, cultural o racial). Ése es el cogollo del meollo. Ésa es la semilla de la ira. Porque si los derechos nacen de la etnia, ¿qué derechos tendrá quien no sea parte de la misma?... si la soberanía tiene su origen en el grupo lingüístico, cultural o racial, ¿podrá ser parte de esa soberanía quien no hable euskera, quien no sea parte de esa ancestral y mitológica cultura a la que reducen la cultura vasca? Evidentemente no. Y ahí empiezan los problemas, ahí empiezan los éxodos, la violencia. Hay que llevar adelante una sociedad donde se imponga la homogeneidad étnica para poder reclamar la soberanía, porque si no, si no existe tal homogeneidad, se acabó el juguete. Y claro, la homogeneidad no se consigue con la inclusión y la tolerancia, sino con la manipulación, la violencia, la exclusión, el exterminio. Y eso hemos vivido en Euskadi durante treinta años. Eso mismo. Con los chicos de ETA haciendo el trabajo sucio, el violento, y el nacionalismo del PNV & co. no sólo mirando para otro lado, sino promoviendo su correlativo de manipulación. Porque, si no, ¿a santo de qué tanta subvención al entorno de ETA?, ¿a santo de qué tanta protección a HB y sucedáneos?, ¿a santo de qué el olvido sistemático de todos los que nos hemos tenido que ir y el mimo constante a los presos terroristas?, ¿a santo de qué desmovilizar la brigada móvil, (valga la redundancia)?, ¿a santo de qué los pactos directos con ETA en 1998 y 1999?, ¿a santo de qué la manipulación en la escuela y en la EITB, donde el mapa de una euskalherria inexistente desde un punto de vista político se repite una y otra vez?, ¿a santo de qué crear el caldo de cultivo para el terrorismo hablando de esa opresión del Estado español que Savater calificaba como clase Ambassador, y que se sustancia en un régimen fiscal privilegiado, más competencias que ningún país europeo y un mimo y unos miramiento que para sí los quisieran sus conmilitones de Austria encabezados por Haider?, ¿a santo de qué cortocircuitar cualquier medida antiterrorista?



¿Alguna vez el nacionalismo gobernante se ha preocupado de minimizar los efectos del terrorismo?, ¿alguna vez se ha preocupado de impedir el éxodo de ciudadanos constitucionalistas?, ¿alguna vez ha tratado de impedir la limpieza ideológica que desde hace años se respira en Euskadi? Por supuesto que no. El nacionalismo vasco gobernante ha sacado provecho de todo ello, el nacionalismo vasco gobernante ha sabido que su superioridad electoral se basaba en la tergiversación sistemática de las elecciones que introduce el terrorismo de todas las intensidades. El nacionalismo vasco sabe que para mantenerse en el poder, para seguir con su sueño o su señuelo de la gran euskalherria una, grande y libre, necesita la limpieza ideológica de la sociedad. Por eso no ha hecho nada contra ETA, por eso siempre ha mirado para otro lado, por eso ha sido connivente, por eso ha aprovechado los réditos que le daba el terror. Así que no nos tomen el pelo, que no nos vengan con que su Euskalherria está inmaculada, con que su Euskalherria no tiene nada que ver con ETA y sus muchachos, con que su Euskalherria planetaria es virtuosa, pacífica, plural, alejada de una construcción violenta. Hoy, para cualquiera que conozca bien Euskadi, esas mentiras ya no cuelan. Su proyecto es excluyente, su proyecto necesita y ha necesitado para salir adelante, de ETA y de la violencia. Su proyecto necesita reducir lo vasco a lo nacionalista. Ha necesitado de treinta años de violencia que han pervertido a nuestra sociedad hasta la enfermedad. Treinta años de violencia, de terrorismo, que les ha permitido estar en el poder, repartirse las bicocas del presupuesto, los cargos, los puestos, los coches oficiales. Su proyecto está íntimamente vinculado a los asesinatos, las amenazas, la coacción y la manipulación. Es un hecho y por más que lloren, se quejen, pataleen y se rasguen las vestiduras, no nos van a engañar. Ya basta de lágrimas de cocodrilo. Ya está bien de ir de plañideras sobre los novecientos cadáveres. Somos nosotros los que tendríamos que estar llorando.

Psikofonías dijo...

Mas (Fantasía alcohólica)

A tí te atraganta el fino,
vino que corta la baba;
y tú sólo tomas cava,
que el gas te sienta divino.
Mas, ha querido el destino
que se te suba el montilla.
Como esto sí que te humilla
y el efecto vas sintiendo,
hoy pides ya referendo
para sentarse en su silla.

Perroantonio dijo...

Queridas niñas, futbolientos niños, como hoy llueve y no vamos a poder salir al recreo... ¡vamos a cantaaaaar!


BAJO EL TXAPELÓN

Bajo el txapelón, ton, ton,
de mi Peneuvín, tín, tín,
te da un patadón, ton, ton
cualquier gudarín, tin, tin,
cualquier gudarín, tin, tin,
no más que un ratón, ton, ton,
de mi Peneuvín, tín, tín,
bajo el txapelón, ton, ton.


¿A que os ha gustado, eh, pillastres?

Feroz dijo...

Concalma tu definición es tan exacta como intemporal. La podrías haber escrito hace 20 años y seguiría siendo la real descripción del País Vasco, sometido al yugo nacionalista.

Hemos perdido una generación intentando apaciguar a los "moderados" y ha sido como regalarles machetes a los hutus, para que eliminen a los tutsis inasimilables.

Y esto no lo digo en plan peyorativo hacia los africanos, sino como constatación de que aquí también hay "tribus" que, si pudieran, mañana mismo hacían una limpieza étnica.

No hay más quer ver la jeta del orko pateador, para saber lo que haría si tuviera órdenes de "que corra la sangre hispana" como dice una canción peneuvera.

Esta vez solo le ha tocado recibir a uno, pero no será por falta de ganas de hacer un escarmiento general, como reconoce Olabarría.

Anónimo dijo...

Don Santiago, ¿ cuándo piensa escribir sobre Diaz de Mera? ¿O tratará antes el tema del sexo de los ángeles?

Venga, a seguir tan duro con la derecha española.

cáspita dijo...

Un apunte para intentar rebatir eso de que los hutus se concentran todos en Euskalerria y por intentar seguirle la pista al odio sin que tampoco me lleve demasiado lejos que no quiero deprimira a nadie y menos después de la canción que nos ha puesto Perrantonio.
Seguramente no pasará de ser una chorrada pero, contra lo que sostienen algunos y después de ver el vídeo de la agresión a Antonio Aguirre, no me pareció que el grito más repetido por los energúmenos del Pnv fuera el de "español" sino el de "fascista". Podremos hablar de nacionalismo etnicista, de la tribu y de lo que queramos, pero parece que cuando de verdad estamos dispuestos a rematar a alguien es el de "fascista" el insulto que con más facilidad nos sale, incluso en el corazón del mismísimo Bilbo. Quizá se pueda ver a aquí un sutil hilo de hiel que naciendo en Otegui va cogiendo cauce en Buey y acaba por desembocar en la boca de Grandes o a la inversa, vaya uno a saber.

Perroantonio dijo...

Camarada 34, que me dicen en la célula que te felicite, que has estado firme haciéndole la autocrítica al camarada Santiago. Que por ese camino vas bien.

Que sigas disfrazado de farola y que lo tuyo se estudiará en el próximo comité. Lo del zapatófono tendrá que esperar, pero la entrada para ver a Ana Belén y a Victor Manuel en la Casa de Campo ya son tuyas. Y que recuerdes que con cuarenta denuncias más te ganas el viaje a Cuba en vuelo charter.

Desde Babia dijo...

El wistful thinking del Sr. Unzueta dijo...

"Una enseñanza del proceso interrumpido en Barajas es que la derrota política del terrorismo sólo se traducirá en abandono efectivo de las armas si su brazo político se lo exige a ETA bajo amenaza de divorcio; es lo que ha faltado ahora, pero puede ocurrir en el futuro. El hecho de que nada más producirse el atentado los jefes de Batasuna pidieran a ETA el restablecimiento del alto el fuego indica que se dieron cuenta de que se les escapaba la oportunidad de recuperar la legalidad y poder participar -ellos, y no los sucedáneos comunistas de las tierras vascas- en las elecciones de las que depende su futuro político y personal. Y lo entendieron porque casi todos los que cuentan (incluyendo políticos nacionalistas y prensa favorable al proceso) dijeron que nunca, nunca, nunca, volverían a creer en treguas, permanentes o no, de ETA."

Nunca volverán a creer porque saben bien lo que tregua de ETA significa y asó lo aceptan.

Tinko dijo...

Por añadir más información, en elconfidencial.com han añadido este texto a la noticia:

NOTA DE REDACCIÓN

Emilio Olabarria desmiente haber realizado las declaraciones que en El Confidencial, con fecha 29/03/2007, se le imputan, por haber sido pretendidamente oídas por una persona anónima, escuchando una conversación telefónica que mantenía con otra persona. "Ni efectué tales declaraciones, ni se corresponden con mi estilo, ni obviamente las puedo compartir". Además, señala que el asiento que ocupaba no era el 1 C, si no el 2 A.

http://www.elconfidencial.com/elconfidente/indice.asp?edicion=29/03/2007&pass=

Desde Babia dijo...

En caso de hija incestuosa
con padre maltratador,
acabar con ese horror
¿es divorcio u otra cosa?

Perroantonio dijo...

¿Qué, criaturas, preparando las vacaciones? ¡Que no se os oye cantaaaaar! Os voy a mandar a todos de colonias con unos peñascos en la mochila a ver si espabilais.


EL LENDAKARITO Y
SUS PENEUVITOS

Mis peneuvitos
en el barrizal,
mueven las patitas,
manchan el portal.

Mis peneuvitos
a la Audiencia van,
sus frasecitas
pían con afán.

Mis peneuvitos
te lo explicarán:
por españolazo
te van a castigar.

Mis peneuvitos
te dan un patadón,
son gentes de orden,
¡qué valientes son!

Anónimo dijo...

PFO, vestido de anónimo de las 3.27 ha vuelto al blog. Jimena se lo agradece en el alma.

Desencantado dijo...

Cuando el río suena...

Solbes amenaza a ZP con la dimisión

Al final va a resultar que la estimación esa de las cuatro tardes era un tanto optimista.

Tinko dijo...

Atencion al blog del señor Aitor Uriarte, afiliado del PNV.

las patadas, las contramanifas y la ertzaintza

¿Como es que el señor Agirre se encontró con los sentimientos en las pelotas?.
Sencillo, cuando uno haciendo publicidad de pelotas, se dedica al revanchismo contra aquellos que nunca han pateado ni cabezas, ni pelotas, pues eso, que tocando pelotas, carambola.

nota: estamos haciendo un escote para pagar lo de los testículos.
El que se apunte mandar em@il, hacemos lista.


Al lorito con lo que escribió sobre el atentado de la T4 (negritas mías):

"La tregua y el proceso se lo cargaron con lo de Barajas, si entre sus ruinas no hubiésemos tenido dos trabajadores Bolivianos aplastados por su poca inteligencia, la situación actual seria diferente."

Para el detalle, dicen que vive en "Gexto : Euzkadi" (sic) y que le gusta "casi todo lo que tiene gasolina". Vease su perfil, donde está su email.

Feroz dijo...

Cáspita, no niego que el remoquete de "facha" esté de moda, del uno al otro confín, y se utilice a troche y moche, pero yo creo que en gran parte de Vascolandia hay una corriente subterránea de racismo antiespañol, como se refleja en estos párrafos extraídos de la crónica del bravo Gorka:

"en concreto porque creían, equivocadamente, que nosotros no éramos vascos, cosa que al parecer les molestaba un montón."

"Por mi parte tuve que soportar la tabarra de un individuo, que me tuteaba sin siquiera haberse presentado y que de un modo nada amable me interrogaba sobre mi vasquitud y pretendía hacerme, in situ, un examen de vascuence"

No olvidemos que el PNV no ha renegado de los planteamientos racistas de Sabino, sino que los ha aparcado tácticamente, arguyendo que "era lo que se pensaba en esa época" pero, en el fondo, tienen las mismas fobias que su profeta.

Volviendo a lo de los hutus y los tutsis, les recomiendo "Hotel Rwanda" donde se explica muy bien como se fomenta el odio al vecino y lo que es una limpieza étnica.

Por cierto, en el carnet de identidad los ruandeses tenían escrito, con letras muy grandes, a que "etnia" pertenecían ¿se imaginan un carnet de identidad basko igual?

el hombre tranquilo dijo...

El nacionalismo “moderado” siempre se ha caracterizado por tener una versión muy particular de la realidad. La sociedad vasca, casi mayoritariamente, ha asimilado esta nueva realidad sin complejos, permitiendo a los nacionalistas perpetuarse en el gobierno, tomando como ejemplo lo que sucedió durante décadas con el PRI en México.
Las bochornosas declaraciones de la portavoz del Gobierno Vasco Miren Azcarate, son un ejemplo más de la manipulación a la que han sometido a todo lo relacionado con el maldito conflicto vasco. Lo terrible de esta situación es la connivencia de aquellos que criticaban esta actitud hace no mucho tiempo, permitiendo que se vulneren con total impunidad los derechos fundamentales de los ciudadanos en el País Vasco.

En Octubre de 2000, el cantautor Imanol Larzabal anunció que abandonaba el País Vasco por las repetidas amenazas que estaba recibiendo. El PP y el PSE subrayaron la parte de responsabilidad que los nacionalistas tenían en esta situación, mientras el PNV se demarcaba con unas declaraciones memorables, del entones portavoz en el congreso, Iñaki Anasagasti: «No es cierto ni real que la gente se tenga que marchar de Euskadi». «Desconozco los móviles, pero lo que tenemos que hacer es la vida irrespirable a quienes hacen la vida irrespirable, pero no irnos, sino dar la batalla para evitarlo».

Han transcurrido casi siete años entre las declaraciones de Iñaki Anasagasti y Miren Azcarate, y sólo podemos certificar que la mendacidad se ha instalado en la sociedad vasca. No existen motivos para pensar que todo esto pueda cambiar de forma radical en un plazo de tiempo razonable.

Bilbaino dijo...

Certero artículo de profesores (nacionalistas) de la universidad pública (nacionalista) en el diario (nacionalista) Deia:

Hecho analizado: “El BBVA deslocaliza... sus servicios centrales a Madrid... efecto devastador sobre la economía vizcaína ... Bilbao hubiese seguido siendo una destacada plaza financiera”

Explicación ofrecida: “El proceso ha sido lento... (desde) finales de los 70... (por una) terrible mezcla de provincianismo madrileño (y) desafección profunda por este país... de las mediocres segundas generaciones de Neguri... (y) centralismo”

Al final se rasgan las vestiduras y ¡sorpresa! exponen certeramente, si se interpreta al revés, la auténtica causa del Hundimiento:

“Todo se ha perdido y sin ninguna necesidad. Ha sido una escandalosa historia... de desafectos y acomplejados aldeanos y de terribles presiones centralistas... A todos ellos les debemos la desaparición del... motor económico... del País Vasco y centro de trabajo de... sus profesionales. La sociedad vasca... debe ser consciente de qué opciones políticas son las que están sacando adelante este país... frente a los que nada han hecho por ella.”


Hacen pis a barlovento y piden la cabeza del hombre del tiempo. Los que se han “llevado” el motor son “desafectos y acomplejados aldeanos”, dice el agro-nacionalista ultraproteccionista arancelario lingüístico de quienes no han querido vivir marcados y alicortados en el corral. ¡Opá!

¿Quién nos va a seguir colocando, ay ay ay? Pues los huevos de oro no los tiene ninguna gallina, sino los gatos que quedan en el corral. De ahí las patadas.

(http://www.deia.com/es/impresa/2007/03/29/bizkaia/iritzia/351887.php)

Psikofonías dijo...

A Bilbaino

El BANCO deslocaliza
sus servicios. Los centrales.
Por efectos ¿laterales?
de la euskérica paliza.
Pero el basko que analiza
"devastadores efectos"
les culpa a los "desafectos
y acomplejados aldeanos".
Aldeanos, ¿americanos?
o ¿tienen otros defectos?.

mark gardner dijo...

Bilbaino said (entre otras cosas) ...: "Hacen pis a barlovento y piden la cabeza del hombre del tiempo"

Genial. ¿Lo tiene patentado?

Feroz dijo...

Muy instructivo el artículo que nos ha enseñado Bilbaino. A mí lo que más me ha gustado ha sido el dibujo que lo acompaña, con la araña España, tejiendo su telaraña.

Supongo que se podría especular sobre el motivo de que los nacionalistas saquen esa semejanza con un animalito tan simpático. No creo que se trate de la saña, ya que no es posible que ese sentimiento anide en sus nobles corazones. Debe ser que el subconsciente nazi les ha jugado una mala pasada.

Otra cosa que me ha chocado es que hablen de "provincianismo madrileño". Esto es lo último que me podía esperar en materia de insultos contra la capital y/o sus habitantes.

Seguramente ha pasado porque el artículo se ha escrito a "tres manos". El próximo que se lo encarguen a un chimpancé, que puede usar sus cuatro extremidades, y quizá lo haga mejor que esos tres cátedros catetos.

Un meteco en baskolandia dijo...

Dijo el hombre tranquilo:
"El nacionalismo “moderado” siempre se ha caracterizado por tener una versión muy particular de la realidad", es tan tan particular que resulta posesiva y lo quieren todo, además el que no comparte su ideología o se margina o se le invitada a hacer las maletas.
Que queda claro: EL NACIONALISMO ES UNA IDEOLOGÍA EXCLUYENTYE.

Psikofonías dijo...

Raqueros

El Rodríguez Zapatero
publicitando su Alianza
pone toda su confianza
en educador rapero.
El rapero, rapacero,
se sacará su pitanza
dedicado a la crianza,
pacífica por entero.
El rapero que es chapero
será quien abra la danza.

Filógino dijo...

Haría bien el matón peneuvista, ejemplo viviente (como Ibarretxe) de que la cara es el espejo del alma, en ceder (y cobrar) su derecho de imagen al partido en que milita, pues esa foto vale más que mil palabras sobre la naturaleza del PNV. También podría dedicarse a trabajar como extra en películas del tipo de “El Señor de los Anillos”, dado que, con lo que se ahorraría el productor en maquillaje, no tendría problemas para ser contratado. Finalmente, habría que dar un premio al autor de la fotografía porque ha reflejado perfectamente la catadura del nacionalismo vasco: una ideología o lo que sea que embota el cerebro y endurece el corazón. Vamos, que hace peor a la gente.
Y es que los intentos por justificar el comportamiento del matón por parte de conspicuos representantes del nacionalismo de tipo aldeano (lo de moderado o democrático es un sarcasmo) indican que se trata de un comportamiento normal de un militante normal. La sinvergonzada de la Konsejera de Kultura, Miren y Haz Karate, ya suficientemente comentada, encaja perfectamente con las justificaciones que han dado los nazionalistas que se han pronunciado. Así, el editorial del Deia criticaba, no la cobarde patada, sino la “actitud teatral y obscena” del Foro de Ermua; y en el titular de la noticia se hablaba “presunta agresión” (al parecer el aldeano no sólo tira la piedra y esconde la mano, sino que tampoco ve cuando lo hace otro). Por su parte, el pesebrista que pasa por moderado de Iñigo Urkullu, “jefe” del matón, ha señalado que “no sabemos si hubo patada o no, o si hubo escenificación”; pese a lo cual justifica la patada “en el marco de una provocación” (la dichosa contextualización que ha servido a los nazionalistas para justificar todo), pues “es un calentón impropio de él, porque esa no es su manera de ser” Lo que también podría predicarse de los verdugos voluntarios de Hitler que en otras circunstancias habrían llevado una existencia gris y rutinaria. No, si, como siempre, las víctimas son ellos.
El más impresentable nazionalista no batasuno, Joseba Azkarraga, se ha referido a Iñaki Ezkerra como la “persona que se presenta como escritor”; ¡él!, que figura como consejero de (in)justicia, lo que sólo estaría justificado si el hecho diferencial vasco residiera en un extraño concepto de justicia. Como los demás, recurre al contexto para justificar al esforzado militante, “pues se pasaron constantemente las dos horas previas a la comparecencia del lendakari insultando, descalificando, provocando…, porque ésa es un poco la forma de actuación del Foro de Ermua”. ¡Que suerte ha tenido Alejandro Aramburu en ser nazionalista! No sólo le ha servido para medrar, sino que le ha servido para no complicarse la vida, pues si no lo hubiese sido cómo habría reaccionado ante las provocaciones, insultos, amenazas, agresiones y asesinatos de los nazionalistas, que han sido, y son, el pan de cada día.
En cuanto a la tolerancia mostrada por el especialista en derecho del PNV (va a ser que sí: que el hecho diferencial vasco consiste en un injusto concepto de justicia), Emilio Olavaria, que se ha jactado de que sólo han hostiado a uno, cuando, siendo tantos, podían haber hostiado a todos, no tengo ya palabras.
En todo caso no deben sorprender estos comportamientos en un partido fundado por un tipo como Sabino Arana. Si un cretino, patán y mala persona es admirado por sus seguidores, éstos sólo pueden estar por debajo del fundador. Y entre ellos aún hay clases, porque por debajo de los dirigentes están los militantes acostumbrados a comulgar con ruedas de molino. Porque las declaraciones de Azcarate, Azkarraga, Urkullu y Olavaria no sólo destacan por su inmoralidad sino por su inanidad intelectual: sólo pueden satisfacer a seres que han perdido la capacidad de pensar.

benjamingrullo dijo...

En busca del fuero.

Esa creo que es la película de la que se ha escapado.

Para Filógino

ipbster dijo...

Lo de Olaberría es la mayor brutalidad que he oído después de lo que le dijo Alcaraz a Manjón de que se metiera los muertos por el culo